Este es nuestro nuevo documental.
Es un video de 56 minutos de duración en el que se hace una investigación profunda sobre la Cultura Metal en América Latina
miércoles, 28 de enero de 2009
Cadaver Exquisito - Exquisite Corpse
lunes, 21 de abril de 2008
Otro trabajo interesante...
Este es un video sobre la visión que tiene la gente joven sobre el futuro....que realizamos en estos días...
Guión del documental
Guión del documental Una historia entre las sombras
Según José Agustín la contracultura, cultura alternativa o de resistencia abarca una serie de movimientos y expresiones culturales, usualmente juveniles. Colectivos que rebasan, rechazan, se marginan, se enfrentan o trascienden la cultura institucional; la cual es dominante, dirigida, heredada y con cambios para que nada cambie; muchas veces irracional, generalmente enagenante, deshumanizante, que consolida el status quo y obstruye sino es que destruye las posibilidades de una expresión auténtica, además de que fomenta la opresión, represión y explotación por parte de los que ejercen el poder.
No puede catalogarse como una subcultura, pues no está por debajo de la cultura, ya que trata de fenómenos culturales. Surge cuando aumenta la rigidez social y las autoridades pregonan que todo está bien, de hecho casi inmejorable, porque para ellas en apariencia, así lo está.
A finales de los años sesenta y principios de los setenta el panorama social no era muy alentador, en América Latina los grupos políticos y financieros dominantes llevaron a cabo una contra revolución cultural, satanizando las drogas, promoviendo el narcotráfico como villano internacional, condujeron una campaña amarillista contra el sida y comunismo fue sinónimo de terrorismo y éste a su vez una manifestación del demonio. Es en medio de este contexto que el metal cobra fuerza convirtiéndose en una de las tendencias musicales más desarrolladas y vicerales entre la juventud
Según el antropólogo costarricense Mario Zúñiga el poder adulto y político caracterizan la historia occidental, dichos poderes utilizan como mecanismos la reproducción y la repetición infinita de sus discursos para mantener su status. Así, el adultocentrismo actúa como una disciplina creada en el contexto de las relaciones sociales que se caracteriza por ubicar lo adulto de forma esencial como punto de referencia del deber ser social. Brindándole la posibilidad a los grupos o personas que denominan como adultos de gobernar poblaciones de edades diferentes como la niñez, la juventud o la vejez.
Las identidades contraculturales como el metal, rompen con este orden adultocentrista, creando códigos de ruptura y una identidad diferenciada en cuanto a conducta, lenguaje y modos de vestir, entre otros; poseen una sensibilidad alternativa.
El metal crea un nuevo sentido estético, contrario a lo socialmente establecido, donde el cuerpo cumple una función suversiba y una herramienta visible para cuestionar el orden social. Es común el uso de cruces invertidas, pentagramas u otros íconos como las imágenes de algunas camisetas consideradas como herejes, por ir en contra del cristianismo, la religión preponderante, nos muestran una realidad que ha sido obviada: la doble moral cristiana, por lo que es común ver imágenes de monjas o de sacerdotes teniendo sexo o masturbándose. Temas como la inquisición, las cruzadas, la conquista e inclusive la guerra en Irak son retomados para mostrar todo el daño que ha sido causado en nombre de dios. Otras simbolizan la muerte del cristianismo, su fracaso al ser llevado a la práctica.
La estética metal es agresiva, el uso de spikes, botas de estilo militar, el color negro de la vestimenta, refleja una realidad mundial cargada de violencia, guerras, inseguridad, hambre, pobreza, explotación, donde la competitividad y el instinto asesino son la norma para sobrevivir.
El pesimismo tiñe nuestro entorno y lo expresamos a través de nuestra estética, dentro de tanta desolación, encontramos la belleza oculta entre la melancolía y lo grotesco.
La estética del metal, es sin duda algo que lo va a diferenciar de los demás grupos sociales; ésta es una de las principales formas de manifestar su sentido de no pertenencia y esencia crítica al sistema social en que vivimos.
Pero, en la actualidad también existe una moda oscura, algo que hace que personas que no conocen realmente el movimiento metal se sientan atraídas por su estética, con lo que se tiende a vestir y verse como metal, pero con la particularidad de no saber nada sobre el género y la crítica que éste hace contra la sociedad de consumo. Sin embargo, el underground se mantendrá como parte elemental del movimiento metal. El underground es un término que describe varias culturas alternativas que se consideran a sí mismas como diferentes del mainstream o la mayoría de la sociedad y la cultura, o que son consideradas así por otros; por ello en el momento en que una banda se convierte en comercial, ésta pierde una gran parte de sus seguidores.
El esquema de mujer que se consebía en la sociedad hizo que las mujeres rebeldes que buscaron en el metal un escape, ejercieran libremente su sexualidad en todo el sentido de la palabra desde su forma de vestir, caminar y hablar, hasta sus momentos de intimidad.
No vestirse a la moda, aunque a lo interno de su nuevo círculo social imperaba otra moda, que contravenía la moda publicitada por los medios masivos de comunicación; es la forma de romper con la fotografía de mujeres convertidas en paquetito de regalo, dedicadas al cuido del hogar y predestinadas al casamiento bajo las directrices de un hombre.
Al ser un movimiento contracultural que critica la esencia de la sociedad occidental, ésta buscará métodos para deslegitimarlo, con ello se tiende a monstrificar a la otredad.
La monstrificación implica necesariamente justificar la destrucción del otro. El miedo a lo desconocido característico de sociedades como la latinoamericana, atemorizadas desde hace quinientos años por un cristianismo intransigente, por ejemplo, sustentará esa campaña heroica contra la monstruosa otredad, surge así el mito de Satanás.
Satán vuelve a hacer de las suyas más de quinientos años después, ahora se encarga de la conquista de las mentes de muchos jóvenes, esos adultos incompletos, por lo que es necesario un gran exorcismo, encaminarlos por los senderos del señor.
Se perseguirá la reincorporación a una sociedad deshumanizante, adultocéntrica, economicocéntrica, que reduce todo a lo cuantificable. Esa es la persecusión que viven los miembros de movimientos contraculturales como el metal.
En 1992 en Costa Rica, por ejemplo, el gobierno empredió una campaña contra el movimiento metal, un concierto, el Craneo Metal en el barrio Quesada Durán, permitió descargar una ofensiva policial, no sólo contra quienes se encontraban en el recinto, sino posteriomente contra los comercializadores de discos, emblemas y camisetas que a juicio del Ministro de Seguridad y Gobernación de entonces (Luis Fishman), atentaban contra la moral y la religión del Estado.
Existirá posibilidad alguna para el otro monstrificado: el metal, de expresar su sentir, de practicar su vivir y dejar vivir, de escuchar su música predilecta, de cantar, aunque sea de forma gutural.
Nosotros quienes no somos como los otros.
Sepultura, "We who are not as others"
jueves, 3 de abril de 2008
Una historia entre las sombras
Una historia entre las sombras: la contracultura Metal en América Central.
Este video documental hace un retrato de la comunidad metal de Costa Rica y Nicaragua, la cual se presenta como una identidad transnacional debido a su origen europeo, rescatando, sin embargo, que ésta no solamente ha acogido características foráneas, sino que ha desarrollado rasgos propios del ser latinoamericano.
Muestra un espectro de identidades individuales que conforman una colectiva, las cuales reflejan la forma de pensar y sentir de muchas personas vinculadas a este género musical, caracterizado por la fuerte crítica a las identidades nacionales hegemónicas-excluyentes y por lo tanto represivas, basadas en un discurso de doble moral auspiciado principalmente por el poder político y religioso.